Composición de los residuos electrónicos y tratamiento
Los residuos electrónicos carecen de una composición estándar. La composición de los mismos está dada en función del tipo de aplicación para la cual están diseñados.generalmente poseen tres tipos de componentes: metales (base, preciosos, etc.), óxidos refractarios y metal plastico. en la siguiente se presenta el aporte en peso y en valor de los componentes presentes en los residuos electrónicos
Como se puede apreciar en la tabla, aunque el aporte en peso de los metales preciosos es inferior al 1%, su aporte en el valor para el caso delas tarjetas de circuitos impresos. teléfonos celulares y calculadoras es superior al 80%. Esto permite confirmar la importancia del reciclaje de este tipo de aparatos y componentes electrónicos.
Valores de los metales basados en la cotización diciembre de 2007 de london Metal Exchange (LME) (Park y Fray,2009,p.1153)
Dentro de los residuos electrónicos, las computadoras descartadas son uno de los equipos más ampliamente gestionados en los sistemas de reciclaje de RAEE, debido a sus cortos períodos de obsolescencias (tiempo de renovación del equipo) y a la amplia utilización de este tipo de equipos a nivel industrial, empresarial y doméstico
Una computadora personal contiene en promedio 27.3g/ton de plata y 6.8g/ton de oro, lo que permite considerarla como una fuente alternativa de metales precioso, que permitirá reducir la extracción de estos de fuentes naturales y el gasto energético asociado a la misma.
A pesar de la composición de la chatarra promedio fluctuante entre los distintos RAEE, más del 70% de su valor depende de su alto contenido en metales. Por lo tanto, la recuperación metalúrgica de metales de los RAEE tiene tres enfoques posibles: pirometalurgia, hidrometalurgia y biometalúrgia.
Procesamiento Pirometalúrgico:
Es el proceso más antiguo y más común utilizado para la recuperación de metales
de los RAEE, este consiste en fundir los desechos electrónicos en un horno de alta
temperatura. El proceso de fundición se realiza en diversas etapas:
Tostación: es un tratamiento químico preliminar que consiste
específicamente en la oxidación de los sulfuros a óxidos, ya que muchos de
los metales no ferrosos se presentan en forma de sulfuros. La tostación de
los sulfuros es un proceso (de reacción de gas - sólido) en el que se pone en
contacto aire en grandes cantidades, a veces enriquecido con oxígeno, con
los concentrados del mineral de sulfuro. Esto se hace a una temperatura
elevada que varía entre 500-900 °C a la que se combine el oxígeno del aire
con el azufre del sulfuro para formar SO2 gaseoso y con los metales para
formar óxidos metálicos, con una presión externa de 1 atm. Al producto sólido
de la tostación se le llama calcinado.
Fusión: La fusión es un proceso de concentración que se lleva acabo con la
intención de liberar el elemento metálico del compuesto en que está contenido en la carga, en una forma pura y eficiente. Este consiste en
alimentar a un horno de fusión que varía entre 1200 y 1400 °C, las impurezas
de carga se depositan formando un producto ligero de desecho llamado
escoria, el cual puede separarse por gravedad de la porción más pesada que
contiene prácticamente todos los componentes metálicos deseados. Los
valores metálicos se recuperan del proceso de fusión en forma líquida, o
como líquidos y luego productos metálicos solidificados, mientras que los
productos de desecho se dejan como residuos sólidos sin fundir, escoria
líquida, gases o compuestos líquidos que se han solidificado.
Los gases y vapores emanados por la extracción de los productos (metal
blanco y escoria), son captados y conducidos mediante ventilación a un
sistema de limpieza de gases secundarios, donde un filtro de mangas
recupera las partículas en suspensión (las que luego son recirculadas como
carga fría al Horno de Fusión). Luego, los gases y vapores son neutralizados
disolviéndolos en agua y posteriormente emitidos a la atmósfera.
Conversión: es la etapa segunda y final en la fundición de minerales o
concentrados de sulfuros y es también una operación de concentración.
Mediante la inyección de aire, oxigeno o aire enriquecido se lleva a cabo un
proceso de oxidación selectiva por medio del cual los elementos con mayor
afinidad por el oxígeno se oxidan primero y pueden separarse.
Refinación: es la operación final en la que se separan, y generalmente se
recuperan, las últimas cantidades de impurezas de los procesos extractivos
de los metales mayores. La operación de refinación se considera por lo
general separadamente del proceso extractivo y sus características
dependen del tipo de impurezas y de las cantidades a separar, así como de
la pureza deseada del producto metálico refinado.
Básicamente el material obtenido de la etapa de conversión pasa a un horno
de refinación entre 500 – 800 °C donde primero ocurre la oxidación
comúnmente con dióxido de azufre, que permite remover el sulfuro contenido
hasta un nivel de 50 ppm; una vez limpio el cobre, se inicia la etapa de
reducción del nivel de oxígeno presente en el baño fundido, mediante la
inyección de gas natural fraccionado con vapor de aire. Así se obtiene un
metal anódico con un alto porcentaje de pureza; por consiguiente, el metal
anódico se extrae del horno de ánodos por una canaleta cubierta. El tiempo
de este proceso es de alrededor 8 horas.
Procesamiento Hidrometalúrgico:
Es un proceso donde se extraen los metales desde los materiales que los contienen
mediante procesos fisicoquímicos acuosos. También se apoya en las distintas
operaciones unitarias que utilizan métodos físicos para mejorar y lograr la
concentración y separación de los metales. En general la hidrometalurgia se
desarrolla en tres etapas distintivas y secuenciales
Lixiviación: en esta etapa intervienen además del material sólido de origen,
un agente lixiviantes (disolvente) que normalmente está disuelto en la
solución acuosa y ocasionalmente un agente externo que actúa como
oxidante o reductor y participa en la disolución del metal de interés. La
presión puede ser distinta a la atmosférica desde condiciones de vacío de
unos pocos kilopascales hasta más de 5.000 kilopascales y la temperatura puede ser inferior o superior a las de ambiente desde 0°C hasta 250 °C
manteniendo solamente el requisito de desarrollarse en un medio acuoso.
Purificación y/o concentración: Con el objetivo de concentrar y eliminar
contaminantes la mezcla resultante de la lixiviación se deja decantar para
que se separe en dos capas o fases. La fase superior corresponde a la capa
orgánica, que se mantiene allí debido a su menor peso específico. En esta
fase orgánica, que se conoce como fase cargada o fase extracto, se
encuentra retenido el ion metálico de interés formando un complejo orgánicometálico. Luego esta mezcla se filtra y se diluye con un líquido de menor
densidad que el agua (etanol, kerosene, propanol, etc.) cuya función es
facilitar el atrapamiento del metal de interés y su purificación.
Electro-obtención: esta se lleva a cabo en una celda compuesta por un
cátodo sobre el cual se va recuperar el metal y por un ánodo que debe ser
inatacable para evitar la contaminación de la solución. Para recuperar cierto
tipo de metal se recomienda un electrolito y cátodo adecuado, por ejemplo,
para el cobre se recomienda como electrolito una solución de sulfato y como
cátodo acero inoxidable. Para realizar la electrólisis es necesario aplicar entre
los electrodos una diferencia de potencial mayor que la diferencia mínima de
electrolisis; el rango de densidades de corriente aplicadas en soluciones
acuosas es de 200 y 300 A/m2. El tiempo en el que se lleva a cabo este
proceso según la ley de Faraday depende de la masa depositada, en algunas
industrias que manejan grandes cantidades el proceso toma entre 6 a 14
días.
Proceso Biometalúrgico
La Biometalúrgia para la recuperación de componentes valiosos de la basura
electrónica ha ido ganando popularidad en los últimos años. Los microorganismos
tienen la capacidad de unirse a iones metálicos presentes en el entorno externo en la superficie celular o para su transporte en la célula para diversas funciones
intracelulares. Esta interacción podría promover la selectividad o no selectividad en
la recuperación de los metales. Las interacciones entre las bacterias
y los metales incluyen sorción, reducción, oxidación y precipitación de sulfuro.
La biolixiviación se ha usado tradicionalmente en aplicaciones industriales con el fin
de lixiviar el concentrado de metal a partir de minerales, especialmente de uranio y
cobre. En este proceso se utilizan microorganismos que obtienen su energía de la
oxidación de compuestos inorgánicos y que viven en condiciones extremas: pH
ácido (no puede pasar de 3), aireación, temperaturas que no supera los 45°C y altas
concentraciones de metales. Los microorganismos utilizados con mayor frecuencia
para este proceso son las bacterias que pertenecen al género de las
Acidithiobacillus, entre las que destacan las Acidithiobacillus ferroxidans y
Acidithiobacillus thiooxidans.
El proceso se desarrolla generalmente en un tanque de acero inoxidable de gran
tamaño, equipado con agitadores mecanizados y con la introducción de aire por
ventiladores, lo que asegura la disponibilidad de oxígeno y dióxido de carbono para
los microorganismos. Es necesario inocular estos reactores con los
microorganismos, para lograr la biolixiviación que opera en un proceso continuo;
hay que tener en cuenta que a menor tamaño de partícula el tiempo de lixiviación
aumenta y con ello el consumo de reactivos. Por otro lado, la biosorción se refiriere a la captación de metales que lleva a cabo
una biomasa completa (viva o muerta), a través de mecanismos fisicoquímicos
como la adsorción o el intercambio iónico. Es te proceso involucra una fase sólida
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(sorbente) y una fase líquida (solvente, que es normalmente el agua) que contiene
las especies disueltas que van a ser sorbidas (sorbato, e. g. iones metálicos).
Debido a la gran afinidad del sorbente por las especies del sorbato, este último es
atraído hacia el sólido y enlazado por diferentes mecanismos. Este proceso continúa
hasta que se establece un equilibrio entre el sorbato disuelto y el sorbato enlazado
al sólido (a una concentración final o en el equilibrio). La afinidad del sorbente por
el sorbato determina su distribución entre las fases sólida y líquida. La calidad del
sorbente está dada por la cantidad del sorbato que puede atraer y retener en forma
inmovilizada.
Los hongos, incluyendo las levaduras, han recibido especial atención con relación
a la biosorción de metales, particularmente porque la biomasa fúngica como la del
ascomiceto Aspergillus niger, la cual se origina como un subproducto de diferentes
fermentaciones industriales. Generalmente se utilizan reactores de cama empacada
para pequeños volúmenes o fluidizada para grandes volúmenes que aumentan la
resistencia mecánica y disminuyen la dificultad para separar la biomasa del efluente.
El tiempo de biosorción depende de la concentración residual de metal en el efluente
(Tapia, y otros, 2011) (Cañizares Villanueva, 2000).
Los procesos biometalúrgicos de los desechos electrónicos tiene una serie de
ventajas sobre los métodos tradicionales, incluyendo bajos costos de operación, la
minimización del volumen de lodos biológicos y / o químicos para ser manipulados
y la alta eficiencia en los efluentes de desintoxicación; y como desventajas esta la
velocidad de reacción lenta y la presencia de metales pesados ( Zeljko, Korac, &
Ranitovic , 2011).

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